viernes, 25 de julio de 2014

Zarcero bereber-Western Olivaceous Warbler (Iduna opaca)

¡Que manía con cambiar los nombres a las cosas! Comprendo que los que se dedican profesionalmente a estos menesteres,  no lo hacen porque si, pero no entiendo esta costumbre que cada cierto tiempo le cambiamos el nombre a algunos pájaros. Sinceramente creo que es ganas de liar al personal. Que si ratonero común no, ahora es busardo ratonero, que si perdicera no, su nombre es águila azor perdicera, ahora no es buitrón sino Cisticola buitrón, etc....... Se que no es complicado aprendértelos, pero que importancia tiene esto, yo creo que para el aficionado y amante de la naturaleza no tiene la mas mínima, pero luego te topas con algunos listados en los que no encuentras el nombre de algún pájaro pues no das con el nombre exacto, y te tienes que ir al nombre científico que ese afortunadamente no cambia tanto. 
Perdonarme esta pequeña reflexión pero el derecho al pataleo lo tiene todo el mundo. 
Os dejo mi nueva entrada de este Zarcero bereber, llamado toda la vida Zarcero pálido occidental al que tuve la suerte de toparme en un pequeño arroyo que cruza un eucaliptal, donde las cañas se mecen lentamente con el cálido solano y los pájaros encuentran un pequeño oasis donde aliviar la sed en las calurosas tardes del mes de julio.
Zarcero bereber (Iduna opaca)


Zarcero bereber disputando con
una cría de gorrión moruno
Se enzarzaron en una pelea que como era de esperar
gano el Zarcero

Zarcero bereber (Iduna opaca)




                                                                                     Écija, 25 de julio de 2014

                                                                                                         Pablo Reina


sábado, 22 de marzo de 2014

No es mejor que te lo cuenten.

El hecho de que venga alguien de fuera y que te haga valorar lo que tienes es totalmente cierto. No apreciamos nuestro entorno más cercano. Preferimos hacer cientos de kilómetros para visitar lagunas y rincones donde una vez allí siempre nos acordamos que cerquita de casa están las mismas especies y con mejores oteaderos para verlas.
 Esta semana en el foro Gaovan han surgido varios comentarios sobre las visitas que varios foreros han realizado a la campiña de Écija y Osuna. Todos han quedado encantados de lo que aquí ahí, maravillados por la variedad de especies y el número de ellas. Es verdad que, aunque sea un tópico, estamos hartos de ver lo mismo, pero la naturaleza no es siempre la misma, ese pájaro no se encuentra en el mismo sitio, no se comporta siempre igual, la meteorología no es la misma, ni el aire huele igual. No me canso de repetirlo, salgamos, parémonos y observemos, de esa manera la naturaleza nos sorprenderá de alguna forma.
Salí este sábado, no muy temprano, sobre las nueve, el día era esplendido, nada de aire y un sol de justicia, demasiado buen tiempo diría yo. No quise entrar en las lagunas, pues tenía la ruta en la memoria y quería ir directamente a Ojuelos. Cogí la pista que une la carretera de Osuna con la de la La Lantejuela, no defrauda nunca esta pista y pronto vi un aguilucho cenizo, el primero que veo esta temporada, volaba a ras de suelo, como un velero deslizándose por el mar, de vez en cuando subía para caer de nuevo. Mas adelante cuatro abubillas parecían estar de tertulia con sus sombreros emplumados y esos trajes tan vistosos. En un llano donde paré el coche esperando ver alguna avutarda, también pude ver a  un macho de aguilucho lagunero con su traje nupcial, precioso por cierto, que como el cenizo surcaba los trigos, cerca de allí un  grupo de chorlitos doraros se calentaban al sol, a su lado aterrizaron un bando de sisones. En vez de coger camino de Ojuelos por matacán, decidí entrar por la pista de casa blanca. Los milanos volaban por todas partes junto a los laguneros. Otro macho de cenizo navegaba a favor del viento. Siempre que ando por allí, me paro en un camino que hay cerca de una finca donde mas allá, podemos ver un reducto de encinas, son solo cinco o seis, pero parece ser del agrado de las avutardas, pues siempre se encuentran en ese enclave. La finca tiene un torreón que domina toda la llanura, ¡quien fuera su dueño para desde él poder disfrutar del cortejo de esto grandes aves! Siete macho se lucían para unas tantas hembras. Podían verse claramente pues con sus pechos blancos como espuma marina, resaltaban sobre un mar verde de trigo, las hembras mas discretas solo dejaban ver sus cabezas. Mas adelante en la pista del AVE, una calzada con un roedor entre sus patas era acosado por un milano negro como si de un pirata se tratara y con su mayor corpulencia pudo arrebatarle la presa. Pero la mejor sorpresa la tuve cerca de ojuelos, mientras miraba a través del telescopio un pequeño grupo de gangas, un rayo cruzo veloz por el campo de visión, no era más que una simple collalba rubia, pero con su plumaje blanco, amarillo y ese negro tan marcado me hizo desviar la mirada hacia ella. En el cielo, en dos térmicas separadas varios kilómetros, mas de cuatrocientos milanos negros ponían rumbo Dios sabe donde, entre ellos se mezclaban algún que otro real. Los toros descansaban rodeados de estorninos y espurgabueyes, un milano negro aterrizo al lado de una vaca que plácidamente descansaba. En la laguna flamencos, cucharas, garzas reales, cigüeñuelas, avocetas, archibebe común, gaviotas sombrías y reidoras amenizaban las tranquilas aguas. Cuatro tarros blancos parecían no querer participar del bullicio y se mantenían dormitando en la orilla. Las golondrinas dauricas, no dejaban de pasearse en la orilla y recoger plumas para acolchar sus nidos. Al otro lado de las vías en el terreno pantanoso, los correlimos comunes, chorlitejos chicos y patinegros, agachadizas comunes, avocetas y cigüeñuelas no paraban de participar del festín que le brindan estos oasis. Unas pocas de avefrías dormitaban junto a un nutrido bando de chorlitos dorados. El paso del tren los despertó de su letargo y pusieron rumbo a ninguna parte.
Todo eso lo tenemos ahí, solo tenemos que movernos de nuestros sillones para disfrutarlo. No nos lo perdamos, merece la pena.
Parado sobre un poste un águila calzada  saborea la rata que momentos antes ha logrado cazar sin saber lo que se le viene encima. Detrás de ella volando raso un pirata negro la acosa haciéndole levantar el vuelo, el milano la persigue, la calzada, aun siendo mas pequeña, no esta dispuesta a dejarse arrebatar la presa y le planta cara, pero no tiene nada que hacer. El milano no se amedranta y consigue que esta suelte su botín, ya tiene el desayuno asegurado. A escasos metros un cenizo roza sus garras por el aun húmedo trigal.
Agachadiza común

Aguilucho lagunero

Aguilucho lagunero

Aguilucho lagunero

Chorlitos dorados
chor
Flamencos 

Gaviota reidora

Golondrina daurica

Milano negro descansa junto a una vaca 

Milano real

Triguero

Milano negro



                                                                 Écija, 22 de marzo de 2014
       

                                                                                      Pablo Reina

miércoles, 1 de enero de 2014

Otro año más

Como muchas otras veces empezamos este nuevo año con nuestros mejores deseos a todo el mundo, con nuevos retos y promesas, nuevos planes, nuevas metas y nuevos propósitos, mirando al año que nos llega con optimismo y buenos deseos. Dejare de fumar, hare mas deporte, pintare todos los días...Algunos de estos propósitos los conseguimos, otros no, pues no dejamos de vivir en el futuro, no nos damos cuenta que lo realmente importante es el presente, es esa persona que tenemos al lado y se nos pasa la vida prometiéndole cosas que seguramente no podamos cumplir y que vamos postergando año tras año.
No nos paramos a mirar a nuestro alrededor y aprender del medio natural que nos rodea. La naturaleza no cree en el futuro, es una tremenda luchadora y emprendedora que vive continuamente el presente, pues cada brote o ser que nace pueden ser depredados por otro en cualquier momento, pero no por ello se rinde y rápidamente vuelve a crear otro ser.
Nos estamos desanimalizando. No podemos vivir sin wapssa, sin Facebook, sin twitter. Leemos libros electrónicos, compramos desde nuestras casas, vemos documentales naturales sentados cómodamente en nuestro sillón sin percatarnos que con solo salir al campo podemos disfrutar de la autentica naturaleza. Si aprendemos a comportarnos y a valorar el medio natural podemos sorprendernos con el mejor documental del mundo: la vida en directo. Podemos sentirnos como el ojo del Gran Hermano. Pero no, salimos a pasear en coche, vemos una avutarda y rápidamente corremos en busca de otra especie que apuntar en nuestro cuaderno de campo, luego ojeamos el cuaderno y vemos que tenemos apuntada 56 especies diferentes de aves vista en una jornada, pero no hemos apuntado nada sobre su comportamiento, no sabemos nada sobre ellos, solo lo que nos dice la guía.
Ese va ha ser mi propósito este año, pararme a mirar mas y no crearme metas imposibles de cumplir. Que tengáis un hermoso año.

El viento de levante arreciaba. Las gotas de agua levantada por el somormujo volaban a gran velocidad. Sus largas plumas de la cabeza flotaban al viento, no parecía que nadara, mas bien se balanceaba en sobre las olas. De vez en cuando se sumergía y salía a la superficie con un buen montón de plantas en el pico, luego las soltaba y volvía a sumergirse para volver a salir con más plantas. Se acerca la primavera y pronto necesitara formar un buen nido.








                                                                                                 Écija, 1 de enero de 2013

                                                                                                  Pablo Reina

lunes, 9 de septiembre de 2013

Garza real-Grey heron (Ardea cinerea)

El verano se acaba, las altas temperaturas nos dejan, aunque un verano como este lo firmaba yo ahora mismo.
 Las lagunas se secaron hace un mes y los campos vestidos de paja y terrones resecos tienen cada vez menos pájaros, pues muchos de ellos ya están de camino o disfrutando del continente africano. Las lagunas que aun sobreviven son auténticos oasis para las aves migratorias. Miles de cigüeñas conviven con garzas, tanto reales como imperiales, espátulas, anatidas y  limícolas y aprovechan las refrescantes aguas para reponer fuerzas antes de dar el salto del estrecho.
Los milanos negros se van pero entran los reales, y es un buen momento para disfrutar de pájaros "raros" por nuestros campos. Pronto llegaran los fríos y por las tardes escucharemos el melancólico canto de los alcaravanes que vuelan en bandos. Ya mismo tendré cerca de mí al colirrojo tizón al que tanto cariño le tengo. En fin, nueva estación, nuevos pájaros..... nuevos momentos con los que disfrutar de la campiña.
Garza real (Ardea cinerea)

Garza real (Ardea cinerea)

Garza real (Ardea cinerea)

Garza real (Ardea cinerea)

Garza real (Ardea cinerea)

Garza real (Ardea cinerea)

Garza real (Ardea cinerea)

Garza real (Ardea cinerea)

Garza real (Ardea cinerea)


Garza real (Ardea cinerea)

                                                                       
                                                                                          Écija, 9 de noviembre de 2013


                                                                                                                Pablo Reina

jueves, 2 de mayo de 2013

Mañanas de tormentas


Hoy es un día un poco atípico para pajarear. Es 28 de abril de 2013 y después de un mes de marzo, considerado el más lluvioso que se conoce desde los años cuarenta, y un calurosísimo abril con temperaturas de más de 35 grados, hoy hace un frio del carajo.
Pero del carajo total. Ha llovido algo por la noche y el aire norte ha echo descender la temperatura casi veinte grados de un día a otro. No acompaña nada la mañana, pero me encanta salir cuando el tiempo amenaza lluvia.
En Ballestera veo como la tormenta avanza hacia mí. Los rayos desgarran el cielo y este se queja tronando. Los pájaros la están esperando, se les nota. Las cigüeñuelas y las gaviotas reidoras están tranquilas empollando en sus nidos. Los flamencos, con el agua hasta la barriga, sumergen la cabeza, bueno, la cabeza y el cuello en el agua para comer. Las fochas y los patos casi no se  dejan ver. Algunas avocetas vuelan buscando un lugar tranquilo y los andarríos chicos se persiguen unos a otros volando a velocidades de vértigo.
 Las cigüeñuelas en sus nidos soportan la lluvia de pedrisco 



 Las gotas empiezan a caer, las primeras tímidas, pero poco a poco van tomando confianza y el diluvio no pilla a nadie por sorpresa. Lo que si pilla por sorpresa es la granizada que cae y parece que va a agujerear la chapa del coche. Las cigüeñuelas en sus nidos soportan la lluvia de pedrisco que les viene encima y saben que si se levantan algunos de esos proyectiles podrían estropearle la puesta. A los flamencos parece no impórtales mucho y siguen practicando submarinismo. El silencio que reina en la laguna impresiona y solo es quebrado por el repiqueteo de los granizos sobre el vehículo  Ha durado sobre dos minutos, parece poco, pero os aseguro que para muchos de los pájaros que allí empollan se les habrá  hecho eterno.
Amaina la lluvia y vuelve la vida a la laguna. Las fochas y patos salen de sus escondites y las cigüeñuelas se meten unas con otras, las golondrinas vuelan rasas sobre la plancha de agua y como en el villancico beben y beben y vuelven a beber. Los trigueros con el plumaje adornado de pequeñas perlitas de agua vuelven a cantar y las lavanderas boyeras corretean por la orilla acompañadas por algunos chorlitejos chicos. Una perdiz roja ha aguantado el chaparrón en las rocas de la orilla y empapada parece un niño pequeño, desvalido, con los ojos rojos de tanto llorar. Los flamencos siguen con su tarea, parece que para ellos no ha ocurrido nada. Seguramente en este caso el tamaño si importa.
Una perdiz roja ha aguantado el chaparrón 

Los trigueros con el plumaje adornado de pequeñas perlitas de agua

De camino a Pedro López, en un charco del camino, una calandria se da un baño, como si no hubiera tenido suficiente agua con la que ha caído y sigue cayendo. De las cunetas, al paso del coche, salen de entre los cardos y matas de margaritas las primeras terreras que veo este año. Están preciosas, tan claritas. Vuelan unos metros y al pasar el coche vuelven a esconderse, no se vallan a manchar el trajecito de fiesta.
En Pedro López paro el coche en el mirador, con su cartelito de información de la laguna y los dos cipreses que le dan sombra, parece que me encuentro en el cementerio. Pero allí no hay muerte, solo vida, y nada mas tienes que mirar al frente y ver esta pequeña laguna, tan poco conocida y a la vez tan bella. Al contrario de Ballesteras, Pedro López esta llena de vegetación. En los pocos espacios donde se puede ver el agua, se ven ánades reales y frisos, cucharas, patos colorados, porrón común y fochas de agua. En otro clarito se reúnen una buena bandada de gaviotas reidoras y dos calamones se esconden entre el tupido cañaveral.

La lluvia para y sobre mi cabeza vuela cantando incesantemente un buitrón. Me adentro en tierras calmas, los trigales se mecen con el viento y el cielo parece que se va desplomar sobre mi cabeza. Aun no hay rodadas de coches en el camino y tengo la sensación de estar profanándolo.

 Soy el primero en pasar hoy por allí, por eso me gusta tanto pasear en estos días, el campo esta solo, no se oye a nadie. Solo el viento y los pájaros. Paro el coche a ver si veo algún sisón o avutarda, pero la tormenta los tendrá todavía asustados. Más adelante en una vieja encina, fósil solitario de estas tierras, recuerdos de antiguas dehesas donde las grullas descansaban y comían bellotas, dos elanios comunes descansan. Mientras los observo un petardeo rompe el silencio, a unos cincuenta metros un macho de sisón canta y un poco mas allá, una solitaria hembra de avutarda levanta el vuelo.


A lo lejos los tristes lamentos de los alcaravanes ponen la música de fondo a esta oscura mañana.
                                                                                    Écija, 2 de mayo de 2013
                                                                                           
                                                                                                          Pablo Reina

martes, 16 de abril de 2013

Focha común-Coot (Fulica atra)


Aunque es principio de abril, y no son más de las ocho y media, el calor se va notando. Estamos en plena primavera y después de un mes de marzo anormal, bastante mas lluvioso de lo habitual, abril esta en todo su esplendor. Las lagunas rebosan vida, tanto animal como vegetal. Vas por la carretera y en cualquier terreno hay una charca o lagunilla donde los flamencos pastan como si de vacas se trataran pues se encuentran en medio de los trigales con la cabeza hundida entre la yerba.
En la laguna de la Madre reina la tranquilidad.  O al menos por el momento, pero en cualquier momento un simple aleteo puede provocar a las iracundas fochas que en estos momentos protegen celosamente su territorio de cría.
En estas secuencias,  no más de treinta segundos en tiempo real, podemos ver como estos bellos animales no se andan con chiquitas a la hora de defender sus dominios.
El agua lo salpica todo. Patas y plumas son lanzadas al aire. Segundos después, vuelve a reinar la tranquilidad. ¿Por cuanto tiempo?
Aún reina la tranquilidad

Despreocupada come tranquila

Pero....

Cualquier nado en falso

desata la ira de un congénere

y se enzarzan en una trifulca tremenda

Con sus enormes patas se golpean el pecho




La pareja de una de ellas acude en su  ayuda


Y pronto se une la otra

Los intrunsos son rechazados



De nuevo vuelve la tranquilidad


                                                                          Écija, 16 de abril de 2013


                                                                                   Pablo Reina