lunes, 8 de octubre de 2012

De pajareo por Osuna


Aprovechando el perfecto día, poco calor y una ligera brisa, fuimos a comer al campo Coli, Jaime-los demás estaban cada uno a lo suyo-Piluca y Manolo con sus hijas.
 Me figuro que como todos los que nos apasiona esto de los pájaros no salimos jamás sin los prismáticos, las guías y, en mi caso, la cámara. Después de comer y de una apasionada charla, ya me encontraba inquieto y notaba que algo me faltaba. No aguante mas, cogí los bártulos y me fui al monte.  Allí me siento otro, no pienso en nada, solo en pájaros y en aprender más sobre ellos. 
Los pajarillos revoloteaban por todos lados, currucas capirotadas, cabecinegra y lo que me pareció una rabilarga bullían curiosas por todos lados. Las tarabillas en las altas hierbas secas de la albina danzaban en busca de alimento. En el cielo pude distinguir tres buitres leonados.
Llevo años andando por esos montes, de paseo, cazando y últimamente pajareando, y no me había tropezado jamás con un pito real. En estos últimos meses, no solo los he observado, sino que incluso los he podido fotografiar. En esta salida tropecé con uno al que sorprendí posado en un hormiguero.
Pude ver los primeros colirrojos tizones, todos hembras. Me gustan, tan inquietos y curiosos.
Cuando volvía a la casa una rapaz cursaba el cielo, aunque bastante lejos pude sacar unas cuantas fotos. Era una preciosa joven águila real. Es todo un lujo observarla. Elegantísima, soberbia, poderosa... me quedo corto en los adjetivos. No es la primera vez que la veo por estos campos. Lastima que la semana que viene abrirán la veda, espero que ningún descerebrado con licencia de caza la considere una alimaña y acabe con ella.



Curruca capirotada hembra (Sylvia atricapilla)
Curruca capirotada hembra (Sylvia atricapilla)

Curruca capirotada hembra (Sylvia atricapilla)

Curruca capirotada hembra (Sylvia atricapilla)

Águila real (Aquila Crysaetos)

fotografía tomada a 8 minutos de exposición, se puede observar el movimiento en las estrellas

Chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus rufucollis)

Cuando nos íbamos, ya de noche, en medio de la carretera, un chotacabras cuellirrojo al que desgraciadamente solo pude fotografiar con el móvil, pues la cámara la llevaba en el maletero. El animal, me figuro que deslumbrado con los faros del coche, me dejo aproximarme hasta casi rozarlo con los dedos, luego voló para perderse en el manto oscuro de la noche.



                                                                                 Écija, 7 de octubre de 2012



                                                                                                    Pablo Reina



martes, 2 de octubre de 2012

La berrea


La berrea, los montes se llenan de quejumbrosos lamentos, por doquier brama el ciervo buscando camorra. Sobrecoge. A mi me emociona. Y la tarde se prestaba a ello. Cielos encapotados anunciando una tromba de agua, dando una tonalidad preciosa al monte. Aun temiendo el aguacero, nos fuimos a disfrutar de este maravilloso espectáculo  Miguel, mi hijo Jaime y yo. En Cantillana habíamos quedado con Raúl Rodríguez, Juanjo Domínguez y su hijo Dani, que nos servirían de guías en este día. Raúl y Juanjo son dos excelentes fotógrafos  que los une una misma pasión, la naturaleza.
    Cuando llegamos a la finca eran la una y media, comimos algo e iniciamos la marcha. La finca aunque privada, la cruza una vía pecuaria que une Cantillana con El Pedroso y si no te sales del camino no tendrás ningún problema con los guardas que te vigilan constantemente.
     El primer tramo es durillo, sobre unos tres kilómetros de ascensión sin ninguna zona de descanso. En este tramo no pudimos ver ningún animal, pero si se les escuchaba berrear por todos lados.
    Al fin llegamos a una zona llana de campos ralos con encinas y alcornoques, y como si de un anfitrión se tratara apareció el precioso venado que tengo aquí fotografiado. El animal llego despacio nos observo un rato y se tumbo. Nosotros comenzamos a disparar nuestras cámaras y nos sentamos también. Al ver que el animal no se movía nos fuimos acercando un poco y tomamos posiciones. Los ciervos berreaban por nuestro alrededor y al poco tiempo entraron dos ciervos mas, pero no del porte del que, sin inmutarse, teníamos delante. También hizo presencia un jabalí, que mantuvo las distancias. En el cielo, los buitres leonados y un solitario buitre negro volaban encima de nosotros. También lo hicieron una culebrera y tres abejeros. Un  agateador no paraba de saltar por los troncos de las encinas que teníamos enfrente.
   Después de hora y media con el bicho a menos de cuarenta metros nuestros, después de tomarnos el bocadillo tranquilamente sin que el animal se coscara, decidimos acercarnos un poco mas, ahora si se levanto y se alejo despacio.
    Ya eran las siete de la tarde y  pudimos ver algunos ciervos más y algún que otro jabalí. Cansados nos fuimos despacio, esta vez cuesta abajo, menos mal, con un atardecer precioso lleno de nubarrones.
Jaime con Raúl iniciando la caminata

Pantano de los Melonares

Jaime, Miguel y Raúl

La llegada del pavo

No dejaba de observarnos

Otro venado bastante mas joven



Este jabalí no quiso acercarse mas

El ciervo en todo su esplendor



Miguel, Juanjo y su hijo Dani

Majestuoso se retiro despacio.


Otro jabalí

Miguel 

Precioso constraste de azul y verde


El cielo parecía arder
Espero que volvamos otra vez, desde luego merece la pena la caminata, y por supuesto la compañía de Raúl y Juanjo, y que decir de su hijo Dani, que pese a su corta edad, solo siete añitos, se porto como un machote aguantando la marcha.

                                                                                              Écija, 1 de octubre de 2012


                                                                                                   Pablo Reina.

miércoles, 26 de septiembre de 2012


MI ENCUENTRO CON EL  GAVILÁN
Por Miguel Pérez Ramos

            La tarde iba de mal en peor. Había llegado temprano con el fin de prepáralo todo, en especial, la posición del hide y de los posaderos para que las fotos tuvieran la mejor luz posible.
Además, aún tenía que probar el nuevo teleobjetivo ya que la vez anterior,  Pablo y yo fuimos por la mañana, y la escasa luz no nos permitió hacer gran cosa.
Primero fue el cabrero, quien desconfiaba de lo que le decía sobre hacer fotos a los pájaros, y me miraba con cara rara, “yo llevo toda mi vida en el campo y nunca me he fijado en los pájaros” me dijo.
Tras convencerlo, y disponerme a montarlo todo, ya se me hacia tarde, aparecieron las cabras, que llegaban para beber sin saber que las bañeras estaban casi vacías. Total, me senté a la sombra y esperé. Sobre una media hora estuvieron llegando con cuentagotas.
Se va la ultima cabra, y comienzo el montaje. Sitúo la cámara con el trípode, la silla, compruebo que la visión es buena, y monto el hide, primero la estructura, después la tela de fondo y por ultimo la tela de camuflaje. Bien, ya está todo, adentro.
¿Qué pasa? Ni un pájaro, pasa el tiempo, el calor es sofocante dentro del hide, abro un poco la tela para que entre algo de aire. El tiempo sigue pasando y ni una foto. Algo he hecho mal.
Salgo del hide, lo desplazo un metro hacia atrás por si estuviera muy cerca. Vuelvo a meterme. Sigue el calor, y sigue sin aparecer nada. Después de un buen rato, decido desmontarlo todo.
Como aún es temprano, solo son las seis de la tarde, y hay suficiente luz, quemo un último cartucho. Me siento junto al gran eucalipto de otros días, y me tapo con la red de camuflaje.
Sigue pasando el tiempo, ya son las siete, esto es increíble, ¡me voy a ir sin hacer ni una sola foto!
Elena, mi mujer me manda un WhatsApp, y mientras lo leo, giro la cabeza, y ahí esta, el azor, posado en la bañera. Rápidamente suelto el móvil, muy despacio giro la cámara, enfoco, y solamente puedo tirar tres fotos. Se va.
El encuentro ha sido breve, pero la alegría inmensa. Miro la pantalla de la cámara, y las fotos parecen buenas. Ya estoy deseando llegar a casa para verlas en el ordenador. El resultado es el que os muestro.
Una pena que se vean las bañeras, ya que aunque había preparado un posadero, no lo tomó, y en las dos ultimas fotos hay un pequeño corte de la cola.
Ah, y no es un azor, como creía, se trata de una hembra de gavilán común con algunas mudas.

                        Como siempre, espero que os gusten. Saludos.

Miguel Pérez Ramos.
                                                                               Septiembre 2012    


                        

lunes, 17 de septiembre de 2012

Hace calor.....mucha calor

Hace calor, mucha calor...... Así empezaba una coplilla de Ariel Rot, y la verdad es que ha hecho mucha calor este verano. Los campos resecos sin una sola sombra, pues las lindes cada vez se respetan menos y donde antiguamente se utilizaban un cordón de lentiscos o palmitos, hoy se utilizan piedras, donde los pájaros no encuentran ningún refugio. Los arroyos se han secado, las lagunas también, y los cultivos de regadío con los sistemas de goteos no permiten aplacar la sed de ninguna ave. Los pocos manantiales que quedan brotando son aprovechados por los sedientos pájaros. 
Cogujada común

Cogujada común

Cogujada común

Cogujada común

Pollos de perdiz roja

Cogujada común

Tórtola común

Tórtola común

Tórtola común

Cogujadas comunes

Cogujada común

Mochuelo común

Mochuelo común

Mochuelo común

 Mochuelo común

Terrera común
En esta sesión entraron a beber cogujadas, tórtolas, perdices y un solo ejemplar de terrera común. Un despeinado mochuelo estuvo vigilando toda la mañana desde lo alto de un poste, pendiente de los movimientos que hacíamos mi amigo Miguel y yo desde nuestros escondites.


                                                                 Écija, 16 de septiembre de 2012




                                                                                             Pablo Reina

viernes, 7 de septiembre de 2012

Y de repente..... la nutria

Moverte por el campo siempre te puede reservar un momento mágico. Acostumbrado a las llanuras cerealisticas y resecas de mi Écija querida, donde, por desgracia, este verano ha sido, como en casi toda España, muy seco, disfrutar de unos días en Cazalla de la sierra se agradece. 
El monte también esta reseco y muchos de los arroyos, que en invierno saltan espumos por doquier, son ahora un rosario de piedras secas. Pero si uno se acerca a los curso de agua la cosa cambia. 
Acostumbrado a cogujadas, terreras, calandrias, sisones, alcaravanes y alguna que otra avutarda, el sin fin de pequeños duendecillos que cruzan entre la arboleda es todo un deleite.
Aves como arrendajos, rabilargos y urracas, herrerillos, pinzones, carboneros, lavanderas cascadeña, Martin pescador o agateador común y mamíferos como el ciervo y la nutria son algunas de las especies que he podido disfrutar en estos días. Para muchos son especies comunes, pero para mi ha sido una gozada, sobre todo el encuentro con la nutria. 
Siempre ha sido uno de mis mamíferos favoritos desde que la vi juguetear en un estanque en el zoológico de Jerez. Pero nunca la había visto en libertad. Y cuando la vi y pude ver con que delicadeza se deslizaba por el rio casi ni me acuerdo de que llavaba la cámara pues solo se me ocurría contemplarla. Suerte que pude testimoniar mi momento con una foto, mala, pero al fin y al cabo una foto.

La nutria que casi no me dio tiempo de fotografiar

Curioso papamoscas gris leucistico

Papamoscas gris leucistico 
Carpa



Grupo de carpas




Agateador común 

Agateador común 

Agateador común

Agateador común


Mis mejores compañeros: Yaye, Yiyi y Jaime

Panorámica de UPA
  Espero que os guste y deseo volver pronto por estas tierras.



                                                               Ecija, siete de septiembre de 2012






                                                                                            Pablo Reina